sábado, 27 de octubre de 2012

Para pensar la critica de rock

Desde ya hace bastante tiempo que estoy pensando, mascullando, elaborando ideas para empezar a escribir un libro en español que intente mostrar algo del mundo del periodismo de rock. Empecè por lo bàsico, leer material viejo y nuevo, teorizaciones, aspectos relacionados a las obras de arte, al gusto y decifrar que es lo que pasa en la cabeza de la gente cuando algun periodista escribe sobre el tema. De algo estoy seguro, a la hora de escribir una critica de rock: - No me interesa ser enciclopedista. Para eso está Wiki. - No me interesa estacionarme en el mero artificio de decir que el músico 1 surge de la suma del músico 2 y el disco póstumo del musico 3 más la onda del músico 4. Si creen que eso es crítica de rock...cierren la pestaña del navegador y miren el pronóstico del tiempo, seguro que ahi van a encontrar más vértigo. - No quiero ser el poeta que nunca fui y tampoco quise ser, escribiendo frases elipticas y llenas de sin sentido, metáforas cuya función es "adornar" y nada más que "adornar" un texto para me aplaudan por mi capacidad discursiva. - Que si tengo que decir que un disco no me gusta, tener la absoluta libertad para hacerlo, por más que el bajista sea quien compartió conmigo el jardin, la primaria y la secundaria o el baterista suela proveerme de la mejor marihuana que haya probado en mi vida entera. - Que cuando esté sentado delante de la notebook con un archivo nuevo de Word sin texto alguno, tenga al menos la tranquilidad de haber hecho lo suficiente para que mi imaginación y sentidos establezcan conexión necesaria con mis dedos. Esto es leer, escuchar (si es necesario cientos, miles, millones de veces), investigar, contextualizar, preguntar, analizar, estudiar, proyectar; O sea, comprometerse con la obra en cuestión. - Tener capacidad para liberar esa imaginación, pero que quede equilibrada por el "reposo del entendimiento", parafraseando al filósofo Kant. O sea, que aflore lo que él llama sentido comun. Si, ya sé... Elvis Costello dijo que "Escribir sobre música es como bailar sobre arquitectura". Un tema o disco es malo, por más que sean los Rolling Stones, que venda millones, que haya salido 15 palos hacerlo o su productor sea un Messi manejando las perillas de la consola de grabación. Y eso hay que comunicarlo. -La mirada etnocéntrica, o sea pasarte el dia mirando el sitio de Pitchfork o NME, para descubrir la "nueva cosa" nos está privando de lo mejor: nos quita la vista del porque se escribe o se compone de la manera en que se escribe o compone en la Argentina de 2012. Salir de la burbuja en la que suelen meternos a veces los músicos de rock y asomarse al mundo real es lo mejor que nos podría pasar. Tenia razón Andy Patridge de XTC cuando decia que los sentidos tienen que hacer horas extras.... - No olvidarme de algo por demás básico; que en el preciso instante en que una critica es publicada, siempre va a haber alguien que la va a criticar... en eso reside su esencia y su razón de ser. En la semana sigo...

1 comentario:

Pablo dijo...

Recojo el guante de la pueticidad (citando a un amigo que gustaba mofarse de los "puetas"): a veces funciona. Está bien: aún en sus casos más felicies no sería "crítica de rock" (y habrá que ver si en sus casos más felices merece llamarse "poesía", y si podría reclamar para sí alguna legitimidad). Pero ¿cuáles serían los otros límites de la "crítica de rock"? Los que le vienen de la sociología, los estudios culturales, la misma antropología. ¿Qué es lo específico de la "crítica de rock" más allá de cierta coherencia de su objeto (generalmente establecida por la misma "crítica de rock"), de sus medios e instituciones de producción y circulación y de la lógica de intercambio que la sustenta? ¿Eh? ¿Ehhhhh???